Recuerdo los días en que solo eras un bebe de pocos meses, eras tan tranquila... Y ahora ya eres una gamberrilla, conforme crecías ibas siendo más activa, te convertiste en lo que eres, un trastín, como dice tu padre, pero te quiero también así.
Y ya tenemos que andar con mucho cuidado al hablar, porque lo repites todo como un loro, incluso las malas palabras, estas las primeras.
Aquí estábamos dando un paseo, por el parque, pero incluso en la calle vas por libre, te gusta explorar y probar cosas nuevas, descubrir que lo puedes hacer todo por ti misma es un triunfo, y no quieres que te desviemos.
Recuerdo un comentario que me hizo mi madre. "No tengas más hijos", me dijo. Le dejé claro que eso era asunto de mi marido y mío, pero supongo que le entrará por un oído y le saldrá por otro. Nunca me gustó la idea de tener un solo hijo, pero ella no lo entiende. Por cualquier cosa me saca el tema, luego dice que me quiere y es por mi bien, pero yo pienso "qué clase de amor es ese que me echas la bronca por cualquier tontería a la mínima?". No, es mi vida, ella ya tuvo la suya, ahora que me deje vivir la mía.
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