sábado, 18 de octubre de 2008

En casa, por fin

31 Abril 2008


Habías pesado 3 k. 400 g. al nacer, pero perdiste 150 g. en el hospital. Cuando me dieron el alta me alegré, quizá podía cambiar las cosas. Pero que dificil se me hizo, porque aunque tuve a mis padres y a mi suegra, todo se me hacía muy cuesta arriba, tenía miedo de hacerte daño. Y entre lo poco que te entendía en esos meses y lo durillo que lo teniamos las dos, se nos hizo un poco cuesta arriba.

Yo casi no te comprendía, tú apenas conseguías hacerse entender, pero juntas lo superamos, y poco a poco fuimos progresando. Una vez en casa continué con la LM, combinándola con la LA. Es decir, primero te daba el pecho y luego el biberón. Te di el pecho hasta los 4 meses, porque ya en ese último mes empezaste a no querer la teta, y te lo daba a trancas y a barrancas.

Entré en una época de angustia y discusiones con mi familia. Tu padre se enfadaba conmigo porque no quería que sufriera, y tú me rechazabas cada vez más el pecho. Así que con todo mi dolor, pero resignada, acepté mi derrota y pasé a darte solo biberón. Y empezaste a comer mejor, y a la vista estaba que cada semana engordabas más, puesto que te pesábamos semanalmente, hasta los 6 meses.

No hay comentarios:

Publicar un comentario