miércoles, 17 de junio de 2009

Anécdotas con la abuela...y con los padres

No hace tanto que pasó, aunque tampoco fue hace dos días. En fin, la cosa es que por la primavera, antes de que empezaran a subir las temperaturas, había días en que ibas de paseo con la abuela, y en una de estas, cuando volvíais del parque, te agachaste a ver las hormigas; fue ella misma quien me lo contó. Pusiste tu manita sobre el bordillo y de repente miraste hacia ella, te levantaste como un bólido y empezaste a gritar:

- Abuela, hormigas, pica, pica!!!. Aaaaah, picaaaaa!!!.

Tuvo que quitarte los bichitos de la mano para que te calmaras.

Otro día, esta vez por casa, y no fue tan lejano en el tiempo. Empezaste a jugar por el pasillo, con nosotros, y tras las pelotas. Y te pones a decir a gritos:

- Aaaah, un monstro, un monstroooo!!


Si es que es una gozada verte, ya no es solo jugar, es que lo disfrutas y te ríes, y nosotros contigo. Te escondes, nos escondemos, nos buscamos y vuelta a empezar otra vez.

Estás hecha toda una gamberrita, mi niña..
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario